Ascensión es mi profesora de música, y, la verdad, como profesora es bastante mediocre. Lleva varios años en el instituto, más que yo, lo cual es raro, los profesores de música en mi instituto no duran mucho. Es más o menos alta y corpulenta, ronda los cincuenta años y no tiene muy buena fama, por lo que no me gustó mucho ver la acortación no oficial de su nombre, Asce, en mi horario, el día de la presentación.
Deja bastante que desear. Es muy mala profesora. Desde el primer día fue incapaz de poner orden, aunque, con su voz y su figura, impone lo suficiente como para que nos callemos cuándo lo manda. Pero a ella le da lo mismo que hablemos o que no. De hecho, le da lo mismo que nos dediquemos en su clase a echar tipex sobre las mesas y prender fuego después, o a romper los instrumentos musicales que han echo los de primer curso. Ella sigue a su ritmo, leyendo ella misma cosas en voz alta, o apuntando datos en la pizarra.
A principios de este último trimestre, justo el día anterior de un examen, dejó de venir, por baja. Se rumoreaba por ahí que su marido había fallecido, pero cuándo preguntamos a otros profesores, se limitaban a decir que era por "motivos personales", y nosotros no insistimos más.
Estuvo bastante tiempo ausente, y no se molestó en poner un sustituto. Por otro lado, tampoco era muy diferente que viniese o que no: de un modo u otro, la clase es igual.
Cuándo regresó, era ya final de trimestre. Nos dijo que nos suspendía a todos, por que no daba tiempo a hacer examen, pero al final nos mandó hacer un trabajo sobre el Renacimiento.
Me puso un cinco. Un maldito cinco, en el trabajo, y en el trimestre, a pesar de que el trabajo era de treinta páginas, y estaba sacado de siete fuentes distintas. Y puso la misma nota a un trabajo de sólo dos hojas, en papel de cuaderno, cuadriculado, manchado de ketchup.
Olé.
¿Qué hizo cuándo le pedí explicaciones por ello? Me contestó: "Todos habéis sacado información de las mismas fuentes"
La verdad, me parece una mala excusa. ¿Qué culpa tengo yo de que miremos las mismas fuentes? Y de todos modos, yo había mirado en páginas y encilopedias bastante raras, y dudo que mis compañeros mirasen las mismas. Le recité las siete fuentes que había consultado, y me dijo: "¡Bueno, vale! ¿Y qué? Al fin y al cabo, todos habéis puesto lo mismo"
Vaya. Debo de preguntar a cierto compañero cómo es capaz de condensar 30 hojas de información en apenas dos.
Por otra parte, ¡nos mandó el trabajo sobre el Renacimiento" Es obvio que todos vamos a escribir lo mismo. Si quería trabajos distintos, que hubiese avisado, y le había contado una película... Estoy segura que "Scream" le hubiera gustado mucho, se habría sentido reconocida en el monstruo...
Pero eso no es, en absoluto, lo peor de esta profesora. Yo diría que lo peor en ella son sus enfados. Más de una vez nos ha levantado la mano, gritando:
- ¡Os voy a pegar dos hostias a todos, y ya veréis!
O también:
- ¡Os voy a matar a todos! ¡Os lo juro! ¡Os juro que me atrevo!

Me pregunto qué clase de favores especiales tendrá que hacer al director para que la permita seguir dando clases. Por que está claro que su largos años en el instituto no se deben, precisamente, a méritos propios.